8 de marzo de 2024

Día International de la Mujer

Detener a la extrema derecha con un frente unido feminista mundial

Pronunciamiento de Radical Women/Mujeres Radicales, EE. UU. y Australia

¡Las mujeres se levantan! Somos trabajadoras que se organizan; Pueblos Originarios que resisten; personas queer y trans que reivindican su derecho a existir; inmigrantes que cruzan fronteras en busca de seguridad; jóvenes que exigen un futuro seguro; personas cis, trans y no binarias que luchan por la justicia reproductiva; luchadoras contra la extinción del medio ambiente; y muchas más.

La dureza y el espíritu de lucha de las mujeres trabajadoras son urgentemente necesarios hoy en día, cuando nos enfrentamos a las fuerzas de ultraderecha que crecen a través de las grietas de una economía mundial en colapso. De Estados Unidos a Australia, de Irán a Israel, de Rusia a Argentina, por toda Europa y más allá, la misión de la derecha es salvar este sistema de dominio capitalista que odia a las mujeres y les chupa la vida.

Pero las mujeres contraatacan. En Ucrania se levantan en armas contra la invasión rusa. Las mujeres rusas se han puesto de su lado, liderando audaces protestas para detener la guerra a pesar de la brutal represión de Putin. Las mujeres afganas desafían valientemente a los talibanes, dando clases clandestinas y llevando a las calles su exigencia de “¡Pan, trabajo, libertad!”.

La cruda resistencia de las mujeres palestinas frente a una brutalidad inimaginable ha inspirado la solidaridad del mundo entero y de los Pueblos Originarios de todo el mundo. “Mujer, vida, libertad”, el llamamiento de las mujeres iraníes contra la teocracia reaccionaria resuena en todo el planeta. Este lema procede de las mujeres kurdas de Irán, Turquía, Irak y Siria, cuya lucha por una patria libre es imparable.

Ganancias y e el patriarcado

La extrema derecha quiere reforzar la economía capitalista de ganancias y su estructura social patriarcal imponiendo los roles de género y manteniendo a las mujeres mal pagadas y proporcionando trabajo gratuito en el hogar. Nuestros adversarios pretenden aplastar a las y los trabajadores e incitar a la supremacía blanca y a la xenofobia como fuerzas de división dentro de la clase obrera. Pero la resistencia es feroz.

En Estados Unidos, la Movilización Nacional por la Justicia Reproductiva, iniciada por Mujeres Radicales, está reuniendo a mujeres y personas no binarias, queers y sindicalistas de todos los colores, no sólo para restablecer el acceso al aborto, sino para luchar por plenos derechos reproductivos. En Australia, las comunidades trans y queer han encabezado sistemáticamente movilizaciones contra los patriarcas en el Parlamento y los nazis uniformados en las calles. Enormes participaciones, como el Día de la Visibilidad Trans de Melbourne en 2023, con 5.000 personas, muestran la profundidad y amplitud de la ira de la comunidad.

Mujeres, personas trans y queer de Ucrania, Rusia, India, Singapur y numerosos países africanos se están organizando contra controles similares sobre sus vidas. Las mujeres fueron el rostro de la huelga general nacional del 24 de enero en Argentina contra las medidas económicas de “terapia de choque” del presidente Trumpiano Javier Milei. Su experiencia pasada en la oposición a la dictadura, la lucha contra el feminicidio y la conquista del derecho al aborto las ha preparado.

Desarraigar a los führers emergentes

El crecimiento de la überderecha revela la inestabilidad del capitalismo. Pero los levantamientos de las mujeres demuestran nuestra fuerza y reflejan nuestra historia. El Día Internacional de la Mujer se inspiró en una gran huelga de trabajadoras inmigrantes de la indumentaria en Nueva York el 8 de marzo de 1908. En Rusia, el Día Internacional de la Mujer de 1917, la reivindicación de las trabajadoras textiles en huelga de “Paz, tierra y pan” desencadenó la primera revolución socialista del mundo. En 2020, 80.000 mujeres de Ciudad de México se manifestaron contra el feminicidio el 8 de marzo y, al día siguiente, mujeres de todo México cerraron el país quedándose en casa, sin ir al trabajo ni a la escuela, para protestar contra la violencia de género.

Un frente unido de todos los que están en el punto de mira de la extrema derecha es la forma más eficaz de hacer retroceder la reacción. Con el liderazgo de los más oprimidos de la clase trabajadora, el funcionamiento democrático y un programa sólido, un frente unido aprovecha la energía y las ideas de todos, al tiempo que reconoce las diferentes perspectivas.

A escala internacional, esa unidad sería aún más formidable. Las mujeres que se enfrentan al cañón de un tanque -como las valientes hermanas de Afganistán, los territorios kurdos y Palestina- piden apoyo a sus hermanas de todo el mundo. La solidaridad surge de saber que nuestras luchas de liberación están unidas por un enemigo capitalista/imperialista común. Nos necesitamos mutuamente. Unificando nuestro poder, podríamos erradicar la extrema derecha y el sistema de beneficios que la alimenta. Es hora de terminar lo que nuestras antepasadas rusas empezaron en 1917: transformar el mundo mediante la revolución feminista socialista.