22 de abril de 2019

Declaración de Mujeres Radicales


El colapso de la Organización Socialista Internacional: Cómo el antifeminismo, el racismo y la burocracia causaron su derrumbamiento



El 2 de abril de 2019, la Organización Socialista Internacional (ISO, según sus siglas en inglés) anunció públicamente que sus miembros habían votado para disolverla debido a su falta de confianza en una organización a la que muchos habían dedicado décadas. Los problemas fueron causados por el abuso sexual, el racismo y la falta de democracia. La disolución de ISO es una prueba de la necesidad de una práctica feminista socialista en la Izquierda. La tragedia es que ISO no es el único grupo en la Izquierda internacional que se ha venido abajo debido al abuso sexual en los últimos diez años. Estos fracasos ponen en entredicho a todo el movimiento y expulsan a las mujeres de la política radical.

Problemas graves se hicieron patentes de manera contundente en la convención de ISO de febrero de 2019, donde los participantes se enfrentaron a un liderazgo nacional burocrático. Los oficiales de la vieja guardia habían estado bloqueando el trabajo de miembros no blancos que querían organizarse en comunidades de color y formar consejos internos. Los miembros relataron cómo sus intentos de plantear cuestiones de raza o género fueron bloqueados y vilipendiados como "políticas de identidad", las cuales se definieron de manera limitada como no revolucionarias, autocomplacientes y separatistas. Como resultado de este acoso, se eligió como líderes a candidatos reformistas.

Sin embargo, el mes siguiente, se reveló que uno de los candidatos reformistas había sido acusado de violación de una partidaria seis años antes. Un comité disciplinario llevó a cabo una investigación y recomendó que fuera expulsado, pero otros líderes nacionales anularon el cargo y desacataron la decisión del comité disciplinario. Este escándalo de violación puso fin a la ISO.

Sexismo en la Izquierda

Las Mujeres Radicales (RW, según sus siglas en inglés) saben bien cómo el sexismo ha envenenado los movimientos radicales. RW se formó en 1967 a raíz de la indignación de las mujeres de la Nueva Izquierda, las cuales eran silenciadas y menospreciadas por los líderes machistas antiguerra y en pro de los derechos civiles. En combinación con las feministas experimentadas de la Vieja Izquierda, RW emergió como la primera organización de mujeres feministas socialistas del mundo. Su misión era ser una voz radical en el movimiento feminista y una voz feminista en la Izquierda.

Esa voz era muy necesaria. Los hombres de la Nueva Izquierda se negaban a ceder un milímetro en los temas de desigualdad y abuso sexual dentro de las organizaciones que dirigían y en las que las mujeres eran combatientes esenciales, pero se les negaba cualquier nivel de autoridad. Bajo la inmensa presión del estallido del movimiento de liberación de mujeres, algunos grupos dirigidos por hombres ajustaron sus puntos de vista para agradar falsamente a un feminismo atenuado. Sin embargo, poco cambiaron sus métodos de operación. Estos grupos (y hubo muchos al mismo tiempo) siempre se mostraban morosos y tildaban a las mujeres radicales de pequeñoburguesas que dividían a la lucha de clases en su afán por luchar a favor de los derechos de las mujeres. En el estado de Washington, los Socialistas Internacionales (precursores de la ISO) se opusieron a una Enmienda Estatal por la Igualdad de Derechos (ERA, según sus siglas en inglés) porque el liderazgo sindical, que estaba dominado por hombres, afirmaba que destruiría la legislación laboral que protegía a las mujeres, ocultando su hostilidad hacia la igualdad femenina detrás de una falsa caballerosidad. Cuando se aprobó la ERA estatal, las Mujeres Radicales continuaron luchando y lograron la extensión legislativa de las protecciones laborales para toda la fuerza laboral, hombres y mujeres. Los Socialistas Internacionales no participó en este proyecto.

La Organización Socialista Internacional no contaba con la fuerza para hacer frente a los elementos conservadores de la clase trabajadora. Por lo tanto, declaró que la clase trabajadora estaba libre de tales problemas. Las Mujeres Radicales discutieron con la ISO sobre su retorcida teoría de que “los hombres de la clase trabajadora no se benefician del sexismo, los blancos de la clase trabajadora no se benefician del racismo, y las personas heterosexuales de la clase trabajadora no se benefician de la opresión de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales,” como se indica en un folleto de la ISO de 2009. ¡Es difícil creer que este punto de vista fuera promovido por un grupo que se consideraba una voz para la liberación! Los miembros de ISO, incluidas mujeres y personas de color, defendieron ese punto de vista o se les acusó de "política de identidad" y se les expulsó.

Al igual que en otros grupos de Izquierda sexistas, siempre hubo mujeres en ISO que sustituyeron a los hombres para atacar el feminismo socialista. La líder nacional, Sharon Smith, expuso la postura del grupo en su libro Women and Socialism (Haymarket Press, 2005). Era un tratado contra el feminismo, en el que se hacía una distinción detallada y falsa entre dicho feminismo y el apoyo a la igualdad de las mujeres. Después de que los miembros de ISO lograron que se modificara esa tendencia vergonzosa y arcaica, Smith reescribió la mayor parte del libro (Haymarket Press, 2015) y dio marcha atrás en su enfoque del feminismo, sin realmente reconocer su cambio de trayectoria. Dada esa historia, no es sorprendente que Smith fuera una de los dos líderes nacionales que anularon los cargos de violación.

Aunque el feminismo finalmente recibió el sello de aprobación de ISO, no desapareció la hostilidad hacia los miembros que defendían los asuntos de las mujeres. El feminismo nunca se convirtió en una práctica organizativa, lo cual habría significado promover la participación de las compañeras y tomar en cuenta sus puntos de vista, especialmente de las mujeres de color, y eliminar el acoso por parte de los funcionarios del partido.

En cambio, las severas contradicciones políticas de ISO con respecto a este y otros temas mermaron las políticas y la cultura interna de un grupo que afirmaba ser una fuerza revolucionaria. Por ejemplo, se negó a respaldar a los candidatos electorales de otros grupos socialistas, y entonces se unió repentinamente a la causa del antisocialista Ralph Nader en el 2000. Además, promovía falsamente el concepto de partidos de vanguardia de Lenin, a la vez restaba importancia a la necesidad crítica del liderazgo revolucionario y le daba importancia, por el contrario, a la "revolución desde abajo". Nunca operó verdaderamente a través del centralismo democrático, donde los miembros son el órgano máximo de formulación de políticas de una organización. En su lugar, usó el centralismo burocrático para permitir que los líderes siguieran tomando las decisiones.

¿Cuál es el camino por seguir?

La democracia de bases es vital para cualquier organización de clase trabajadora. Los métodos burocráticos perpetúan las malas políticas y defienden la dominación masculina y el privilegio blanco, porque lidiar con estas influencias sociales dominantes implica la voluntad de alterar el estatus quo y estar dispuesto a aceptar las críticas. La burocracia es un escudo contra todo tipo de irregularidades, como lo demuestran cada vez más las revelaciones de los antiguos miembros de la ISO sobre las transgresiones financieras, agresiones sexuales, el racismo y la intimidación de cualquiera que haya hecho un cuestionamiento.

Algunos miembros desilusionados de ISO tildan erróneamente el concepto de centralismo democrático de ser la fuente de los problemas del grupo. Pero las Mujeres Radicales funciona de una manera democrático-centralista y considera que ésta es la forma más efectiva de garantizar que se haga la voluntad de los miembros.

Otros cuestionan la validez de los partidos revolucionarios. Tras años de trabajo con nuestra organización hermana, el Partido de Libertad Socialista (FSP, según sus siglas en inglés), Mujeres Radicales es consciente de que una comprensión profunda del feminismo por parte de camaradas de todos los géneros, el apoyo al liderazgo de los más oprimidos y la democracia de bases pueden mantener una organización de la misma forma que mantiene sus principios. Mujeres Radicales también se enorgullece del hecho de que los miembros de color de RW y FSP brindan su liderazgo en cuestiones internas y externas de raza y género a través del Consejo de Camaradas de Color.

ISO atrajo a muchos individuos que se toman en serio la lucha por el socialismo y la liberación humana. Esperamos que estos radicales comprometidos no abandonen la lucha.

Los invitamos a examinar las políticas feministas socialistas de Mujeres Radicales y del Partido de Libertad Socialista. Aprovechemos esta oportunidad para fortalecer el movimiento socialista de los Estados Unidos sobre la base del liderazgo de los más oprimidos.

Cada día, el capitalismo está perdiendo credibilidad y el socialismo la está ganando. No obstante, si la mitad de la raza humana no puede confiar en los líderes y organizaciones que luchan por un cambio revolucionario, todo el esfuerzo socialista está condenado. Esta no es una cuestión secundaria o terciaria, es el problema principal que enfrenta la Izquierda global: o se reconocen y fomentan los derechos de las mujeres y sus contribuciones al liderazgo, o el socialismo es solo un sueño imposible.

Para obtener más información sobre la crítica feminista socialista de ISO, consulta estos recursos:

“Radical Women responds to International Socialist Organization on the impact of racism, sexism and homophobia on the working class” (2009)

“ISO: taking the feminism out of women’s liberation” (2006)

“The revolutionary harmony of Marxism and feminism” (2011)

“Revisiting ‘Feminism and the crisis in the British SWP’” (2013, 2019)

“In Defense of Marxist Feminism: Radical Women and Freedom Socialist Party Debate the International Socialist Organization” (2008)